59 - Cancelar el compromiso.
Margaret se encontraba sentada en su sillón favorito, mirando fijamente por la ventana. Eran las seis de la tarde y ya oscurecía, pero ella no tenía ganas de encender las luces. Simplemente quería permanecer allí, sola con sus pensamientos, aprovechando que su hijo estaba durmiendo.
Todavía le dolía en el alma lo ocurrido con Emiliano hace unas horas.
— ¿Cómo se atrevió a tratarme así? —se repetía una y otra vez —. Aunque, pensándolo bien, éramos solo una pareja acordada. No debería ponerme cel