105 - Positivo.
Margaret estaba sentada en una de las frías sillas de la sala de espera de la clínica. El ambiente a su alrededor era tranquilo, pero en su interior, una tormenta de emociones rugía. A su lado, Armando caminaba de un lado a otro, incapaz de quedarse quieto. La emoción burbujeaba en su ser, recordándole la primera vez que se enteró de que iba a ser tío. Pero esta vez, la tensión palpable en el aire le hacía sentir algo diferente.
— Así que, ¿esto es lo que se siente? — cuestionó, con los ojos ll