Un enorme bistec solo sellado por ambas partes, verduras salteadas y puré de papas, comía Esmeralda cuándo llegó el Alfa a la mansión Ferragamo, Mariano dirigió su mirada al platillo y después a su luna, esa era su comida favorita y ahora Esme la había pedido
¿Qué? está muy crudo verdad?
Preguntaba Esmeralda sin despegarle la vista a su bistec, tendré suerte si no corres conmigo a urgencias, pero es que de verdad se me antoja tanto! tu bebé si que tiene gustos extraños, decía Esmeralda mientras