El Alfa Mariano se metió a la ducha para quitarse toda la sangre que tenía en su cuerpo, debajo de la regadera las imágenes de su luna asustada por lo que le había hecho a Josefina se le venían a la cabeza, no le gustó para nada ver el miedo en sus bellos ojos turqueza, él la amaba y jamás le haría daño pero su luna temía que no se controlara y que tal vez la llegara a lastimar
Cuándo salió de la ducha Esmeralda ya estaba profundamente dormida, el bebé la agotaba y que decir del aguerrido padr