Más sorprendidos no podían estar, había pasado todo tan rápido que parecía ser una escena irreal, nadie comprendía, sobre todos los padres de la cachorrita recién nacida, pero que podia hacer contra el llamado de la naturaleza
— Mi padre, no encontraba el modo de detenerme, le había quitado la cria de los brazos a uno de los lobos más sanguinarios y peligrosos de la tierra, pero eso poco me importó, lo que quería era llegar hasta la pequeña, y protegerla en mis brazos, era mi mate mi alma gemela