— La osa grizzly y el cachorrito, fueron atendidos por los mejores doctores del hospital, los trasladaron al ala VIP, el joven Alfa Angelo, la había reservado solo para ellos, no quería que su luna y su cachorro, fueran molestados por nadie
El gran Alfa Bruno y su luna Rafaela, llegaron apresurados al hospital, el ruido de las imponentes pisadas del Alfa y los tacones de la hermosa mafiosa, se escuchaban al pasar a los elevadores, ellos llegaban a conocer a su nietecito
— Rafaela tocó la puerta