CUATRO MESES DESPUÉS
Al mediodía en el despacho de la mansión Ferragamo, Rafaela se tocaba su panza de embarazada y entraba furiosa a ver a su Alfa
¡Con un carajo Bruno! ¡claramente te pedí que no le dieras caramelos a Angelo antes de la hora de la comida! ¿dime porqué lo estoy encontrando así?
El Cachorrito estaba con el rostro endulzado al igual que sus regordetas manitas, observaba a su mamá regañar a su padre y a su padre estar en problemas
Rafaela solo es un caramelo, ¿qué le puede pasar? q