— El Alfa Mariano, que había salido a toda velocidad en su lujoso deportivo al bar que sabía frecuentaba Bruno, últimamente, iba de mal humor, él ya debía estar en la cama o arrullando a su pequeña cachorra, su luna debía tener reposo por haber dado a luz, no quería que se esforzará demasiado, suficiente tenía con que le hubiera regalado la dicha de ser padre de nuevo, a pesar de lo difícil que fue Andriu, de cachorro
— Demonios Bruno, no puede seguir viviendo en esta situación, debes solucionar