El otoño de 2058 llegó con una quietud especial.
Después de la partida de los niños, la cabaña del fiordo había recuperado su ritmo pausado, pero algo había cambiado. Una sensación de continuidad, de propósito, de que el tiempo ya no era una línea sino un tejido de hilos que se entrelazaban.
Erik pasaba horas con Daniel, revisando el libro "El Círculo", añadiendo capítulos sobre la partida y el regreso de los niños, sobre las nuevas preguntas que habían traído.
—Esto ya no es solo nuestra histo