PUNTO DE VISTA DE ELOARA
El patrón completo necesitaba un nuevo lenguaje. Las superposiciones de mapas, los prismas de luz, las canciones y los ladrillos del Monumento ya no eran suficientes. La complejidad del Gran Tejido, con sus incontables hilos de vida humana y no humana, de cultura y geología, de memoria y posibilidad, exigía un sistema de notación más profundo. Un código que pudiera capturar no solo lo que era, sino la intrincada lógica de cómo se entrelazaba.
La respuesta llegó, como si