El coche de Cristopher se detuvo frente a la entrada principal del edificio unos minutos después. Apenas cruzó la puerta saludó a la joven de recepción, que respondió con una sonrisa al verlo. Ya era una cara conocida por allí. Después tomó el ascensor hasta el tercer piso y salió al área administrativa. Apenas recorrió unos metros distinguió a Emma conversando con varios compañeros. Levantó ligeramente la mano para llamar su atención y, cuando ella lo vio, les dijo algo a los demás antes de de