Adrián dejó pasar unos segundos antes de responder.
No miró inmediatamente a Marco. Su atención recorrió primero a los hombres sentados alrededor de la mesa, con una calma que contrastaba bastante con la tensión que había empezado a instalarse allí.
—Si cada fluctuación del mercado fuera motivo suficiente para cambiar a quien dirige una compañía, esta presidencia habría tenido más ocupantes que los años que tiene el grupo.
Su tono permaneció sereno.—Hemos atravesado situaciones bastante peore