217. EXPLORACIÓN PELIGROSA
NATHAN
Al menos el anclado automático aún funcionaba.
Encallados en la orilla de una pequeña playa, logré maniobrar para no estrellarme contra uno de los peligrosos y altos farallones de la costa.
—Scarlett, baja con cuidado, voy a agarrarte. ¡No mires arriba! Atiende lo que estás haciendo, agárrate bien —le daba indicaciones mientras la veía descendiendo por la escalera de cuerdas.
En realidad, lo que no deseaba que viese era el cadáver en el mástil, que ya soltaba su pestilencia. Lo pretendía