216. UNA APUESTA ARRIESGADA
NARRADORA
—Ellas pueden crear una pequeña corriente que nos arrastre. ¡Rápido, Carl, despliega la vela mayor! Intentaré ver si me funciona el sistema automático. Asegura todo para ser remolcados.
Nathan le ordenaba eufórico, tocando botones aquí y allá, intentando reactivar lo que quedaba funcional del Alondra.
No era mucho, pero al menos una ayudita, porque solo dos hombres era muy difícil hacerlo todo.
—¡Cachorra, siéntate ahí y ponte ese salvavidas como te enseñé una vez! ¡Corre, Scarlett