175. YO TAMBIÉN TE EXTRAÑO
TRINITY
Ahora ya no tenía dudas, me estaba siguiendo.
Por esta zona no había muchas casas.
Mis zapatillas volaban sobre el suelo polvoriento.
Metí la mano en el bolso para agarrar el celular, pero justo en ese momento sentí que prácticamente me respiraban en la nuca.
Me giré con rapidez a enfrentarlo y, por supuesto, maldit4 sea, era el hijo del alcalde.
—¿Qué significa esto? ¿Acaso me está siguiendo? —le pregunté apenas disimulando la ira, mirando a mi alrededor, a las sombras bajo los árboles