169. RUPTURA
LOGAN
Me inclino sobre el trípode donde tengo anclado los binoculares de largo alcance.
Observo desde lo alto la escena a través del amplio ventanal del restaurante en los bajos del edificio al frente.
Cuando Nathan vino y me dijo que aceptaría mis condiciones, que regresaría a la manada, con el puesto del Alfa y construiría el “Alondra” para mí, no me lo pude creer.
En el momento en que lo vi aparecer por la puerta del despacho, creí que le daría otro de sus ataquitos de macho Alfa y me agredi