168. DECISIONES RADICALES
NARRADORA
—¿Ves? ¡No mentía, es la única copia! Tú mismo revisaste mi equipaje y ropa. ¡No me arriesgaría a decirle a nadie más para que no me robase la idea!
—¡La idea de chantajear por dinero jugando con la vida de una cachorra inocente! —Nathan sacó los caninos, dando un paso adelante lleno de cruda amenaza.
—No, pero pensé… yo pensé… —Leo no sabía qué decir para justificar sus actos maquiavélicos.
Retrocedió, saltando, a punto de perder el equilibrio.
Estaba al borde de un enorme foso excav