El viejo estrechó la mano de su nuera y compartieron una sonrisa de complicidad.
—Melissa. Ahora que todo está listo. ¿Qué te parece si la nueva accionista va a conocer su empresa?
Melissa asintió, estaba emocionada de estar de nuevo entre números y papeles.
—Yo encantada.
El viejo se sintió feliz, de ser el responsable de esa alegría. Él estaba sembrando las bases del nuevo imperio Santoro que será gobernado por una reina llena de sabiduría y amor. Aunque sabía que había un largo camino que re