Analía y los demás cruzaron el estrecho túnel que lo llevaba hacia la montaña dentro del aquelarre. Era tan oscuro que, de no ser por su visión mejorada, hubiese tropezado varias veces.
Tuvo que disminuir su tamaño para poder entrar a la cueva, que de por sí ya era bastante grande. El Maiasaura sobre el lomo de Barry aún seguía inconsciente, pero Analía podía ver cómo sus heridas sanaban cada vez más. En cualquier momento despertaría. De todas formas, entre los tres sería fácil someterlo, pero