Narra Helen.
Salimos de la habitación y fuimos juntos a el comedor, era la primera vez que desayunábamos juntos como esposos.
Marina y Amanda se asombraron apenas nos vieron llegar juntos, sobre todo Amanda quien enseguida se colocó roja del coraje.
—Siéntese señora Mayora, ya le sirvió su desayuno —María la sirvienta enfatizó apropósito mi apellido de casada.
Me senté junto a Dylan. Amanda no perdió el tiempo para insinuarse y besarlo delante de mi, casi que en los labios.
—Buenos días querido