Los planes de ver a Alejandro se habían truncado cuando ví llegar la camioneta de Dylan a la mansión mucho antes de la hora, pero casi me da un infarto cuando en vez de bajarse Dylan lo hizo una mujer idéntica a la difunta que estaba dibujada en la habitación de mi querido esposo.
Me quedé observando como Marina la besaba y abrazaba como si realmente se tratase de ella.
Camine a la sala de estar y pude verlas platicar. Iba a darme media vuelta cuando Marina me llamo con altivez.
—Helen por favo