C52-LO QUE HUBIERAS QUERIDO PARA MI.
C52-LO QUE HUBIERAS QUERIDO PARA MI.
La luz cálida del atardecer teñía los jardines de la manada con un brillo dorado, y Odette caminaba con paso firme, aunque su mente estuviera en mil cosas a la vez. Vestía una blusa ligera y, pese al calor, aún llevaba la bufanda ceñida al cuello. No podía darse el lujo de que nadie viera las marcas que Zayden le había dejado.
Fue entonces cuando Nina apareció entre los arbustos con una sonrisa entusiasta.
—Odette —dijo con una voz suave—. ¿Podrías acompañar