C51- TODOS SABRÁN QUE ERES MÍA.
C51- TODOS SABRÁN QUE ERES MÍA.
Los primeros rayos del sol se filtraban a través de las cortinas, cálidos, suaves… hasta que golpearon de lleno el rostro de Odette. Frunció la nariz, molesta, y parpadeó. Algo no encajaba. Una pesada mano descansaba en su cintura, grande, cálida, posesiva. Abrió los ojos de golpe.
No estaba en su habitación.
Estaba en la de Zayden.
Su corazón dio un pequeño brinco y una chispa de emoción, ¿placer? ¿nervios? ¿o una combinación letal de ambos? la recorrió.
Giró el