C150-UNA Y MIL VECES.
C150-UNA Y MIL VECES.
Odette apretó las manos. No respondió; en cambio, contuvo la respiración y finalmente se giró.
Pero casi se quedó sin aire. Porque el hombre que amaba estaba semidesnudo, con la piel brillante por el agua, los músculos marcados y heridas aún abiertas. Y aun así se veía apetecible.
Tragó saliva.
—Fue doloroso… p-pero nada que no haya soportado antes —respondió, forzando un tono tranquilo.
Zayden se pasó el paño por el pecho con lentitud y sonrió sin arrogancia.
—Eres fuerte