Los días fueron transcurriendo, y la distancia entre ambos se hizo evidente. Aunque seguían teniendo intimidad, el contacto terminaba justo cuando alcanzaban la liberación. Ninguno daba un paso más allá. Ambos se mantenían concentrados en los preparativos del viaje, pero eso no significaba que no se conocieran mejor. Por el contrario, habían comenzado a conectar de una forma más profunda, descubriendo los gustos del otro, sus hábitos y esas pequeñas manías que compartían, como su obsesión por e