Cuando ingresaron, observaron la sala llena de personas. Aunque no todos eran familiares de Agnes, se podía decir que habían invitado a la crema y nata de la ciudad para celebrar que el niño estaba vivo. Eso llevó a Ares a preguntarse si la familia habría revelado el nombre del doctor que lo salvó. Por supuesto que no. Si lo hubieran hecho, esas personas no estarían allí reunidas; temerían que la familia Nicolaou tomara represalias por apoyar al “enemigo”. Ese pensamiento hizo que Ares sonriera