Pero nada de eso detuvo a Alicia. Ese día decidió dejar que las aguas se calmaran y le pidió a su esposo que se fuera a la casa para evitar un enfrentamiento mayor con Ares. Y él, como un idiota, obedeció. Se marchó sin sospechar que ella se quedaría al acecho.
Ares por supuesto le comentó a Agnes todo el encuentro que había tenido con el esposo de Alicia en el hospital, ella inmediatamente quiso ir con él, pero él se lo impidió diciéndole que ya todo estaba aclarado; que el hombre se había ret