Por primera vez en su vida, Alicia se sintió poca cosa. Las palabras de Ares se habían clavado en su mente y en su corazón. Escuchar que su hermana no era como ella, que merecía ese lugar, y ver que él hacía todo esto para demostrar que Agnes era mejor… la destruyó por dentro. Nunca nadie la había reemplazado. Siempre había sido la primera, la más querida, la más admirada, la mujer que todos querían tener. Mientras que Agnes no era más que la hija relegada, la que vestía mal, la rebelde sin cau