LA ODISEA DEL OJO DE FENRIR.
LA ODISEA DEL OJO DE FENRIR.
La luna colgaba en el cielo como un testigo silencioso, su luz plateada filtrándose a través del dosel del antiguo bosque. Sebastián, cuyos ojos azules brillaban con una resolución feroz, se encontraba en el límite del claro, listo para adentrarse en el corazón de la oscuridad. La competencia por el Ojo de Fenrir había comenzado, y con ella, una carrera llena de peligros inimaginables. El aire estaba cargado de electricidad, y la tensión entre los competidores era t