EL DEBER DE UNA LUNA.
EL DEBER DE UNA LUNA.
Braelyn estaba en medio de la explanada, sus órdenes fluían con la autoridad que le confería su posición, cuando uno de los lobos centinelas irrumpió en la escena, su respiración era pesada, con ojos nerviosos y voz entrecortada por el pánico, anunció la inminente amenaza.
―¡Una tropa de lobos se aproxima con intención de atacar la manada!
Los ojos de Braelyn se abrieron consternados, y un escalofrío recorrió su espina dorsal. Su pecho y corazón se agitaron con una mezcl