C50- LO QUE HE ESTADO ESPERANDO.
C50- LO QUE HE ESTADO ESPERANDO.
En el jardín, James no soltó su cintura y su sonrisa no era dulce, sino segura, un poco ladeada; era la sonrisa de un hombre que estaba acostumbrado a ganar. Ajustó a Arthur en su otro brazo mientras el niño miraba el carrusel, completamente hipnotizado por las luces y los caballos que giraban al compás de la música.
—Mira eso —le dijo al oído a Katerina, erizándola por completo—. Todo un reino para nuestro pequeño príncipe. Ven, vamos a reclamarlo.
Caminó hacia el carrusel con Katerina aún pegada a su costado, obligándola a moverse con él. El calor de su cuerpo era una presencia constante, inquietante, y con un simple gesto de su mano, el operador detuvo el carrusel al instante.
Subió al carrusel y se sentó con Arthur en el caballo blanco más grande, el que tenía una corona dorada en la cabeza.
—Agárrate fuerte, campeón —le ordenó a su hijo con firmeza, pero sus ojos brillaban con complicidad paternal—. Los caballos de batalla no esperan a nadie.
Arth