C45-TOMA EL RIESGO CONMIGO.
C45-TOMA EL RIESGO CONMIGO.
Sin embargo, Priscilla parpadeó, saliendo del estupor, y se recompuso como si bajara una persiana interna. Cruzó los brazos y endureció la expresión hasta volverla mármol.
—¿Cómo supiste que estaba aquí?
—Tengo mis maneras de encontrarte —respondió él en voz baja—. Si quisiera, sabría hasta cuándo finges que no me piensas.
Ella se aclaró la garganta, pidiéndole a Dios que él no hubiera visto su sonrojo, porque sí, había pensado en él… y mucho. Incluso podría decir qu