C1-¿NO TE GUSTA?
"¡¿CÓMO FUISTE CAPAZ, GIANNA?! ¡¿CÓMO TE ATREVISTE?! ¡¡DESTRUISTE LA FELICIDAD DE TU HERMANO!!
Las palabras resonaban en su cabeza como un eco imposible de callar y Gianna se movía inquieta sobre el colchón sucio que se pegaba a su piel empapada de sudor. El dolor y la culpa eran idénticos a aquel día en que su madre las pronunció, tan filosas que todavía la desgarraban por dentro.
—Lo siento… mamá… —murmuró entre dientes, girando de un lado a otro, atrapada en la pesadilla.