Mundo ficciónIniciar sesiónUn par de hora después. Emilia y Alexander se encontraban en el auto de camino al hotel en el que Antony y su esposa se hospedaban, pues les recogerían ahí.
—No tengo idea de porque has accedido a hacer esto —le reprocho; mientras se veía en el espejo retrovisor sobre el tablero, retocando con cuidado el maquillaje de sus labios.
—¿En verdad no lo haces? —le cuestionó con cierto escepticismo al respecto, pue







