La sola idea de lo que pudo pasar era terrible, tanto que no podía ponerla siquiera en palabras. Había sentido un miedo tan grande, que estaba segura de que jamás olvidaría esa sensación.
—Habría muerto —reconoció Emilia de pronto.
—Calla, no digas eso —le pidió, encontrando terrible la sola posibilidad.
—Es la verdad. Estoy consciente que de no ser por ti no seguiría con vida, así que gracias —le agradeció, encontrando más que obvio lo que pudo ser.
En ese momento, una lagrima abandono sus o