¿Ella, “sarcástica”?
Luciana dejó de sonreír y habló con frialdad:
—Señorita Ramos, que actúes con aires de rectitud no significa que lo seas. Si hablamos de sarcasmo, ambas tenemos lo nuestro.
—Tú… —Luisa apretó la mandíbula—. Te pido que salgas. Tengo que discutir un tema importante con el señor Guzmán.
—¿Y entonces? —Luciana no dio un paso atrás—. ¿No lo ves? Es él quien no me deja irme. No es que yo quiera quedarme, ¿eh?
—Señor Guzmán… —Luisa lo miró con el ceño fruncido—. Es sobre el nuevo