Para su sorpresa, no estaba solo. Lo acompañaba una mujer muy bonita, y por lo que veía, Salvador era todo gentileza con ella: le cargaba el bolso, las bolsas de compras…
—Vaya, con que tiene novia —murmuró Martina—. Y, caray, ¡qué guapa se ve!
Se le ocurrió tomarles una foto para, llegado el caso, fastidiar a Salvador con ese “descubrimiento”. Sacó el teléfono, amplió la imagen y…
—Nada mal, es realmente guapa. —Y con un “click”, guardó la evidencia.
Después, guardó el celular en el bolsillo y