Al doblar la esquina, en lugar de volver al departamento de Martina, tomó un autobús directo al Sanatorio Cerro Verde, donde planeaba visitar a Pedro.
Al llegar, encontró a Balma arreglando la habitación.
—Señora Guzmán, me alegra verla.
—Hola. ¿Dónde está Pedro? —preguntó Luciana, dejando su bolso en una silla.
Balma señaló el dormitorio de Pedro y bajó un poco la voz.
—El doctor Manzano está con él, dándole una sesión de terapia. Es mejor no molestarlos por ahora. ¿Por qué no toma asiento un m