No le dio muchas vueltas y de inmediato la llamó.
Luciana contestó casi enseguida.
—¿Sí, señor Moras?
—Señorita Herrera —dijo Nathan, sujetando el documento—, usted solo firmó uno de los acuerdos. El de manutención no lo ha firmado.
—¿Ah, no? —fingió sorpresa—. Debí confundirme. Creí haber firmado ambos.
Nathan estaba desconcertado. ¿Cómo era posible que lo hubiera olvidado? La mayoría de las personas en un divorcio suelen prestar especial atención a los términos de manutención, especialmente co