El médico examinó a Martina y ordenó una batería completa de estudios.
Salvador la acompañó en todo momento. Le explicaron que los resultados finales tardarían un par de días, y de todos modos recomendaron que se quedara hospitalizada. Fuera cual fuera el diagnóstico detallado, lo que venía sería tratamiento intrahospitalario.
Salvador corrió con los trámites y la instaló en una suite privada.
—Siéntate un segundo —dijo ella, alcanzándole unos pañuelos para secarle el sudor—. ¿Te cansaste?
Hacía