Vicente se encogió de hombros, frotándose la nariz con nerviosismo.
—Sí, lo admito, fue un error. No lo haré de nuevo.
—Más te vale cumplir tu palabra —respondió Martina con desdén—. Dile a Fernando que si realmente quiere a Luciana, lo mejor que puede hacer es dejar de molestarla con los dramas de su familia. Ella tiene otras prioridades ahora.
—Ajá... —respondió Vicente distraído, hasta que algo lo golpeó.
—Espera un momento. ¿Qué fue eso de los exámenes? Pensé que Luciana tenía asegurada su p