—Come un poco más.
Salvador le acarició la cara a Martina. —Comparado con la primera vez que te vi, esta carita está mucho más delgada.
Recordó en voz alta:
—Entonces tenías las mejillas redonditas, como un panecito. Eras lindísima.
Martina se quedó muda. “¿No se fijó en mí porque me parecía a Estella Moretti? Luci lo dijo, y yo también lo sé: cuando adelgazo me le parezco más.”
—¿Qué pasa? —Salvador notó su distracción—. ¿Te atoraste?
—No… —Martina negó y lo miró de reojo—. ¿Te gusto con la car