La mejor opción, sin duda, sería la cirugía.
—De acuerdo.
Alejandro asintió; en el fondo sabía que la enfermedad del abuelo se había agravado por los disgustos que le provocaba la familia de Daniel Guzmán.
Luciana, sin saber lo que él pensaba, dijo: —Al abuelo le encanta Alba; deja que la niña lo acompañe más tiempo.
—Luciana… —Alejandro le tomó la mano—. Gracias.
No hay de qué; es lo que debo hacer.
Estas palabras, Luciana las repitió solo en su corazón.
No podía reunir a padre e hija; esto era