En estos días el bochorno veraniego cedió un poco y, al amanecer y al caer la tarde, ya sopla una brisa refrescante.
Ese tipo de clima es un alivio para los adultos mayores.
Durante la ola de calor, Miguel se había sentido algo decaído: comía mal y dormía peor; ahora, apoyado en su mecedora, cabeceaba mientras se dejaba arrullar por el vaivén.
Alba jugaba en silencio sobre la alfombra, justo a sus pies.
Alejandro se acercó y alzó a la pequeña; Luciana Herrera tomó una manta ligera con la intenci