—¿Te refieres al atropello de la moto? —Santiago reparó enseguida; había oído del caso por Salvador, aunque no lo llevaba él.
—Exacto —confirmó Alejandro.
—Si mal no recuerdo, ¿el agresor ya está en prisión?
—Sí. Fue condenado por lesiones voluntarias.
—Bien —Santiago enlazó datos—. Sé que descubrieron una cuenta offshore vinculada al ataque y que la pista se enfrió porque la dirección era virtual.
—Tal cual —dijo Alejandro.
El fiscal frunció el ceño.
—¿Y ahora? ¿Luciana ha vuelto a sentir pelig