—Aquí estoy.
—Tal vez sea indiscreto, pero lo diré igual: yo me fui divorciada; entre nosotros no quedaba vínculo legal. Todo lo que viví después fue asunto mío, ¿entiendes?
Él calló. ¿Cómo no va a tener que ver? Si no la hubiera decepcionado hasta el cansancio, jamás habría huido. La abrazó más fuerte y besó su pelo.
—Duerme.
El ritmo de su respiración se hizo parejo.
***
Fin de semana, casa Guzmán
Miguel ordenó un caldo de hueso que estuvo burbujeando desde el alba.
—Luciana, toma un poco más