—¿Por qué no lo dijiste la última vez? —preguntó Mateo sorprendido.
—No me diste la oportunidad de explicarlo.
Lucía recordaba cómo él se había ido sin mirar atrás, sin escuchar una sola palabra suya.
—Si Karen no vino contigo, entonces ¿cómo la hubiera conocido? —cuestionó Mateo con dudas—. La primera vez que la vi, parecía muy cercana a ti, como si se conocieran desde hace tiempo.
Sus acciones y palabras no tenían mucho sentido.
Por suerte, cuando buscó a Karen inicialmente, no había revelado