Lucía la miró por encima del hombro — tenía una amplia sonrisa y una mirada llena de admiración en sus ojos. Conocía bien esa mirada: era de alguien que lo idolatraba y quería conocer todo sobre él.
También quería convertirse en la persona que mejor lo conociera.
—A decir la verdad, yo lo conozco, pero solo un poco —dijo Lucía con tono indiferente—. ¿Qué quieres saber de él?
Karen fue sincera y le confesó: —Quiero saberlo todo. Si lo conozco mejor, ¿no crees que dejaré de molestarlo?
Lucía volvi