Lucía terminó su último bocado y dejó el tenedor.
Sabía que Carolina llevaba tiempo acumulando resentimiento.
Mateo había desafiado a Carolina varias veces por ella, lo que hacía que la mujer la mirara con más desprecio cada día.
—Mamá, en realidad nunca quisiste que tuviera un hijo de Mateo, ¿verdad? —dijo Lucía, enfrentando la mirada de Carolina.
Esta declaración repentina dejó a Carolina desconcertada, quien intentó contener sus emociones:
—¿Por qué dices eso ahora?
—Siempre has querido que e