Capítulo 54 —Cobardía
Narrador:
Nadia caminaba a toda prisa, con la vista nublada por la ira y las lágrimas que se negaba a soltar. Su pecho subía y bajaba con violencia, su respiración era errática, su cuerpo aún sentía el eco de lo que Massimo le había hecho bajo aquel árbol. Su piel ardía, su corazón latía en su garganta y su mente era un torbellino de emociones que no podía controlar.
Ni siquiera notó la moto que pasó junto a ella a toda velocidad, agitando apenas el aire a su alrededor. No